Ginecología  Holística.

Para tratar una paciente con problemas ginecológicos debemos tener en cuenta , además de su afección específica, el  funcionamiento de los sistemas biológicos que regulan el organismo en su totalidad. El organismo se autoconserva y autorregula para conservar la vida

El abordaje a un problema ginecológico, o al de cualquier otra especialidad, implica considerar al ser humano como lo que es: una unidad existencial, y no la suma de partes inconexas.

 

En ginecología debemos considerar 1) El estado del tubo digestivo, evitando la constipación y  diarreas, ya que proliferan gérmenes que por vía linfática infectan órganos genitales externos e internos así como también órganos del aparato urinario. 2) El sistema circulatorio, pues la presencia de várices pelvianas comprimen y alteran las mucosas. 3) La conducta alimentaria, controlando si la misma coadyuva para incorporar nutrientes necesarios, como por ejemplo vitamina A y C, protectores de epitelios y antiinfecciosos, y elementos necesarios para un correcto metabolismo.

Y así podríamos seguir nombrando todos los sistemas que participan en el equilibrio biológico. La Medicina naturista cuenta con medicamentos naturales (fitoterapia, lisados de órganos, suplementos dietarios, oligoelementos etc.) que tratan el origen del problema y no solo sus efectos.

  

Pero limitarnos simplemente a una estrategia de curación inmediata y momentánea, sería superficializar y acotar el tema que nos ocupa, porque lo que realmente importa es el concepto de enfermedad.

  

Desde la homeopatía unicista, se considera enfermedad al desequilibrio del principio vital que nos anima, y los síntomas que aparecen intentos de lograr esa armonía perdida (por factores físicos climáticos, traumatismos, emocionales, noticias adversas, situaciones que generan sustos, violencia etc). Este principio vital, por sí solo es ineficaz para curar, de ahí la aparición de síntomas, a veces banales y otras graves que comprometen la vida del paciente. Esto significa que la enfermedad es anterior a la sintomatología. Por ello podemos afirmar que, por ejemplo, la enfermedad no es el fibroma de útero sino que, por que está enferma, tiene un fibroma. Cada constitución orgánica posee distintas predisposiciones para enfermar y esto es lo que debemos tratar.

 

 Dra. Graciela Rotmistrovsky.

Ginecóloga Naturista.    

Homeópata Unicista.